Se dice que un commodity es una materia prima que no ofrece diferenciación más que el costo y cuyo precio está sujeto sólo a la oferta y demanda; por extensión, podemos decir también que se trata de un producto genérico, que no ofrece muchas ventajas frente a la competencia (salvo, posiblemente el precio). Por ejemplo: unas servilletas, en las que no hay mucha diferencia (a lo mejor poco más grandes, poco más absorbentes). Pero en general, son intercambiables, y de hecho, cuando las usa, no sabe qué marca son. Absolutamente intercambiables, si absorbe los líquidos que bien, y si no, se utilizan unas cuantas más.
Esto lo comento porque hace unos días despidieron a varias personas del trabajo, y pronto se publicó la vacante, para contratar a sus reemplazos, pero la descripción del puesto era genérica: habilidades en A, B, C, proficiencia en X, Y, Z, 3 o 5 años de experiencia en puestos similares. Es decir, reemplazarían a una persona que tenía habilidades comunes con otra que aparentemente también tenía habilidades comunes. Es decir, un commodity por otro. De hecho, existe el término de commodity laboral. Qué horrible suena, pero así es.
Y me puse a pensar: ¿cuántos de nosotros podríamos ser considerados commodities laborales? Un profesionista que no está especializado, sino que salió con lo que le enseñaron de la escuela, hace años, que tiene experiencia en actividades comunes, que no busca certificaciones actuales, se enfrentará a cientos o miles de candidatos como él o ella, y tristemente a veces lo único que les diferencia es el sueldo que están dispuestos a aceptar, es decir, el precio.
Por eso, no siga siendo un commodity en su trabajo. Sea especial en algo, tenga uno o varios factores diferenciadores, hágase competitivo, busque experiencias que los demás aún no tienen, pues eventualmente pueden tenerlas (incluso, pueden pedirle que capacite al resto de la plantilla). Un contador, que antes sólo usaba su calculadora, tuvo que capacitarse en el uso de fórmulas en excel, luego pasaron a las tablas dinámicas, hoy debe saber cómo interactuar con las distintas herramientas de IA para obtener más precisión o profundidad con los mismos datos. Y es posible que logre integrar Excel con Copilot, y eso le dará una ventaja temporal, pero luego deberá volver a innovar porque eso que alguna vez fue una ventaja, se convertirá en un estándar, y otra vez, los que tengan la misma habilidad serán commodities. Lo mismo con un profesor que sólo se limite a transmitir la información que le dieron en un temario, va a pasarla mal desde el primer día, y posiblemente no dure mucho en su puesto haciendo lo que tradicionalmente ha hecho; de hecho, algunos profesores cambiaron su aula por un canal de Youtube, pero ahora muchísimos más tienen la misma plataforma... y la ventaja se esfumó nuevamente.
Y así muchas, muchísimas otras profesiones. De hecho, casi todas.
Por lo tanto, le invito a que piense: ¿es usted un commodity en su trabajo?, ¿tiene alguna habilidad realmente diferenciadora? si la respuesta es si a esta última pregunta, ¿por cuánto tiempo la tendrá, qué tiene que hacer para seguir destacando, despegándose del grupo? Si hoy lo despidieran, ¿cómo y dónde podría ofrecer esa habilidad diferenciadora? El cambio esta tocando a la puerta, y si no está actuando ya (olvídese de simplemente haberlo visto), es posible que pronto sea afectado por las nuevas tecnologías.
Referencias:
Badillo, R. (29 de julio de 2026). El confidencial - Entrevista a Elon Musk: Consultado de https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2026-07-29/elon-musk-ia-inteligencia-humana-5-anos-1qrt_4397615/
javiera@chiletrabajos.cl (9 de julio de 2014). Deja de ser un commodity laboral. Página web de Trabajemos. Consultado de https://www.trabajemos.cl/2014/07/09/deja-de-ser-un-commodity-laboral/