Uno de los efectos de tener muchas cosas en línea (programas, servicios, almacenamiento) es que ya no descargamos ni compramos los bienes de antes. Ya no poseemos nada, todo está en la nube de donde se recupera, pero en realidad, al apagar el dispositivo, nada tienes. Esta tendencia al software como servicio se ha extendido a las aplicaciones ofimáticas (los programas de cómputo que se utilizaban típicamente en una oficina), al diseño, al entretenimiento (música, videos, juegos, conferencias, etc.), al almacenamiento, embellecimiento, conocimiento, etc.
Hoy, tienes que pagar una cuota por usar un programa de cálculo o de procesamiento de texto, otra cuota por un editor de videos; una cuota por cada plataforma de películas o streaming, una cuota por la música, una cuota por el servicio de paquetería, una cuota por el almacenamiento, otra por cada plataforma de videojuegos o gaming, incluso por acceder a libros, artículos o podcasts. Falta mencionar el servicio de entrega o delivery, y también están las plataformas para acceder a cursos o masterclasses, y para entretenimiento de adultos con amplio criterio. No tengo nada en contra de los derechos de autor, por cobrar por un trabajo bien realizado, pero tengo la sensación que se cobra por todo y al final no tienes nada.
Según esta nota del economista, el mexicano promedio está suscrito a 3.8 plataformas, y gasta 764 pesos al mes, pero lo relevante es que el 62% no está suscrito a todo lo que quisiera. Y además, seguro que los jóvenes están suscritos a más de 4. Aquí la referencia: https://www.eleconomista.com.mx/tecnologia/Mexicanos-gastan-9168-pesos-al-ano-en-suscripciones-digitales-20240612-0052.html
Son demasiadas salidas de dinero, hay que priorizar y erradicar algunas de ellas, de lo contrario, están actuando como fugas permanentes de su capital. Aunque cada una sea de 50, 60 o 90 pesos, en volumen cada mes son una cantidad muy significativa.
Y todo esto, sin contar la mensualidad del seguro de auto, de vida, de gastos médicos, del plan dental, de vigilancia del fraccionamiento, de la compañía de seguridad y los servicios de siempre: electricidad, agua, teléfono, y antes era el cable de la tv. Ah, y la cuota que cobra el banco por manejo de cuenta. Insisto, son demasiadas salidas de dinero y las finanzas personales lo resienten, porque el sueldo de una persona puede estar gastado antes siquiera de haberlo recibido, por todas las suscripciones que se pagan.
Mi duda: si el mexicano promedio tiene 3.8 suscrpciones, ¿en una familia de 4 hay 15 suscripciones en una casa? Sería una locura, y el gasto mensual rebasaría los 3 mil pesos. Por casa. Al mes. En promedio.
Para efectos de finanzas personales, resulta importante darse cuenta de que, antes de que llegue la quincena, ya toda está dividida. Como si antes de comprar el pastel, las rebanadas ya estuvieran prometidas. Usted como usuario, sólo tiene una estrategia defensiva: haga un listado de todas las cuotas que paga hoy, y por cuánto tiempo está dispuesto a seguir pagando. Lo que no sea prioritario, cancélelo. El sistema está diseñado para que así, en pagos pequeños, no sienta como están drenando su cheque.
Y por eso digo: el efecto goteo puede desangrar su cartera.
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Actualización: 20 de abril de 2026

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